martes, 18 de diciembre de 2012

Bajo la armadura (sinopsis).

A continuación os he querido dejar la sinopsis de mi último libro, que como bien ve muestra en el titula se llama "Bajo la armadura". Y más abajo os dejo la portada. Sin demorarme más aquí os lo dejo para que disfrutéis:

 No es fácil estar sola en un mundo lleno de muerte y traición. Pero supe arreglármelas  desde niña utilice todas mis armas para poder sobrevivir. Digamos que llevar una vida digna no estaba entre mis posibilidades, así que hice lo que mejor se me daba. Engañar, robar y matar. Soy Alice Dewar y este es mi mundo. ¿Te atreves a descubrirlo?


Smiley me cautiva

Como propósito para este nuevo año 2013 me he propuesto recuperar este blog y seguir con mis dotes creativas. Hacer lo que me gusta, escribir.

Así que aquí os dejo algunos videoclips de un famoso cantante rumano, su nombre es Smiley y personalmente a mi me cautiva. Adoro todo pero mi preferida es la última. Que se note que en Rumanía también hay talento.








jueves, 24 de noviembre de 2011

Freddy Kruger

No puedes dormir , no puedes dormir .
Me forcé en mantener los parpados abiertos , pero el cansancio estaba ganando terreno .
Mis últimas fuerzas cedieron , la muerte ya no me parecía tan horrible .
Mis parpados se cerraron dejando descansar a mis ojos inyectados en sangre .
Suspiré aliviada y cuando su deforme mano agarró con fuerza mi cuello , todavía sonreía .
Empezó a apretarme la garganta hasta dejarme sin aire , la asfixia había sido menos dolorosa que todos aquellos días sin sueño .
Por fin pude descansar y ni sus asquerosas palabras me causaron daño , solo las oí : Eres mía , para siempre mía Nancy .

miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Destructor ; Historia de un asesino ( Capitulo uno )

Matando al japonés 

Bajo el cielo estrellado, espero sentado, en el tejado de una vieja mansión japonesa, a mi próxima víctima , un viejo rico , que le debe dinero a mi jefe actual.
El suave viento me revuelve el pelo, las estrellas brillan de una forma especial esta noche. Me distraigo por un momento y mis pensamientos vuelan a otro lugar más calido, quizá sea un hogar… Probablemente sea un hogar, un lugar donde vivir más de dos semanas, donde formar una familia, un buen hogar…
El frío me despierta a la realidad, ¿yo un hogar? ¿El más despiadado de los asesinos, un hogar? Yo no merezco un hogar…
¿Qué me diría ella si me viera ahora? Quizá se reiría y diría que soy tonto y que todo el mundo merece un hogar, incluso yo.
Otra bocanada de aire fresco me vuelve a traer a la realidad, debo intentar no volver a soñar despierto, tengo que concentrarme en el trabajo.
Miro al burdel de enfrente donde se encuentra el viejo rico , agudizo la vista e intento mirar , desde mi posición , por la ventana circular , donde observo a una hermosa japonesa de largo cabello negro , que brillaba a la luz de la luna , sus gruesos labios rojos contrastan maravillosamente con su tez pálida . Una mujer hermosa, sonrío para mis adentros, la compadezco, estar todo el día encerrada en una jaula, exigiéndote siempre estar perfecta, debe de ser un trabajo muy duro, la compadezco, sé lo que es no ser libre.
Sí, definitivamente la compadezco.
Aparto mi mirada de la hermosa joven mirando a la luna y observo la entrada principal, intuyo que va a salir de un momento a otro.
El viejo rico salió del burdel sonriendo y rodeado por sus escoltas. Se dirigió a su carruaje preparado para marcharse pero entonces observé en su rostro un cambio y decidí agudizar el oído para saber lo que estaba pasando.
-Pensándomelo mejor prefiero dar una vuelta, vayamos al parque Sakura - dijo el viejo - quiero ir andando.
Atisbé una sonrisa en su rostro y el miedo de sus acompañantes. Probablemente aquello era una trampa, pero no me importaba, me parecía interesante que alguien intentara detenerme e incluso matarme, es como si un conejo quiere escapar al lobo, no tiene muchas posibilidades. Nadie puede matarme, bueno casi nadie, pero ella no lo haría por dinero, puede que sí por placer .
Me dirijo lentamente al Parque Sakura a la periferia de la pequeña Ciudad Sin Fin , saltando de tejado en tejado, las personas, las cosas, todo parece tan lejano aquí arriba, me gustaría dejar que el suave viento me lleve.
La gente de hoy en día no mira casi nunca al cielo así que no me ven.
El Parque Sakura es un pequeño parque con mala fama por los asesinatos, irónico ¿verdad?, así que casi nadie va allí, excepto cuando los cerezos están en flor, entonces es un gran espectáculo.
No ví a nadie en el parque, lo cual me pareció raro porque el viejo debería de estar allí.
Me asomé a un claro lleno de bancos , esperé un momento y entonces todos los guardaespaldas del anciano salieron y me rodearon , detrás de ellos apareció él con un hombre más joven  .
-Bueno, ¿pero a quién tenemos aquí? - dijo el viejo burlón - nada más y nada menos que al gran “destructor” ¿o cómo era el otro nombre que tenías?
-” Ojos de las estrellas “- respondió el joven serio , con rabia.
- “Ojos de las estrellas “… Qué poético… - el viejo se echó a reír y continuó:
-¿Quién te ha contratado destructor?
-Ya lo sabes. - Al decir aquello los dos hombres salieron de su escondite tras los guardias y se plantaron delante de mí.
El anciano era bajito y rechoncho, estaba calvo y sus ojos azules eran fríos, se apoyaba en un bastón de marfil para caminar y sus dedos estaban llenos de anillos de oro con pequeñas piedras preciosas , estaba podrido de dinero . El más joven de sus acompañantes aún tenía pelo, pero era gris . Alto y delgado como un palo era ,  su mirada era muy penetrante y fría, quizá por la cicatriz que tenía en la cara que le partía el rostro en dos, desde la mitad derecha de la frente hasta la barbilla, cruzando por el ojo, así que era medio ciego .
- A decir verdad, sí lo sé - el viejo vió que me fijaba en el joven y añadió - veo que has reconocido a mi hijo Hayato, hace dos años le raptaron y pidieron una recompensa, pero ya ves como me lo han devuelto, tiene suerte de poder ver con el ojo izquierdo ¿verdad?
Él es mi único hijo y el heredero de la empresa Takahashi, ¿te acuerdas de lo que le hiciste?
Yo sonreí y negué.
-¿Cómo es posible que no te acuerdes? - me dijo gritando furiosamente. No me molesté , le contesté tranquilamente.
-He matado a tanta gente que no me acuerdo, pero tiene razón, tiene suerte…
-¿Cómo que suerte? - Inquirió Takahashi el viejo.
-Tiene suerte de estar vivo, mis víctimas no suelen tenerla, no me acuerdo por qué lo deje vivo, ni me importa. -dije sonriendo.
No podía dejar de sonreír aquello me hacía mucha gracia, pero sería una total descortesía reírme frente a Hayato, hasta yo tengo principios.
El viejo Takahashi mostró todo su odio en su rostro mientras que Hayato no se inmutó siquiera.
-No estamos aquí para viejos recuerdos, estamos aquí porque has venido a matarme - dijo intentando sonreír y parecer seguro de sí mismo.
Yo asentí y me preparé para la matanza, saqué lentamente mi daga con la mano derecha y con la izquierda cogí otra daga un poco más larga , para mi profesión era una suerte ser ambidiestro ,  respiré hondo y miré a los guardaespaldas como se preparaban para lo peor.
Con unos rápidos movimientos de muñeca degollé con la daga a los tres primeros que estaban delante de mí. El rostro de Takahashi se endureció pero no dijo nada y seguí con mi trabajo.
Corriendo rápidamente rodeé a Takahashi y Hayato , maté con otra daga a los otros tres guardaespaldas. Entonces fui detrás de Takahashi y pusé mi daga sobre su garganta.
-No lo hagas - dijo Hayato - poniendo su mano sobre el brazo que tenía en la garganta de su padre. Su voz sonó fría , pero no lo miré siquiera.
-Hemos venido aquí porque tenemos una oferta para ti.
No me sorprendió lo que me dijo, ya muchos habían intentado sobornarme con todo lo que uno se pueda imaginar. Pero hoy me dejé llevar.
-¿Qué oferta? Espero que sea interesante -le dije al joven sonriendo.
-Suelta a mi padre y te lo diré.
-Me gusta estar así - repliqué apretando más la daga en la garganta del viejo.
-Esta bien, te ofrecemos un hogar, una casa en el campo muy lejos de aquí, donde nadie te podrá encontrar y un hogar, todo caerá a nuestro gasto, tendrás todo lo que desees - dijo Hayato suplicante.
-¿A cambio de no matar a tu padre? - le pregunté burlón.
-También, y a cambio de no volver a matar, nunca más.
Me quedé petrificado, una vida sin estrangulamientos, amenazas, torturas, matanzas…
Me entraron ganas de reír, yo una vida sin muertes, ¿sería capaz de algo así? Pero aquello no era la verdadera pregunta que me hacía, la pregunta era ¿puedo? ¿Podré vivir yo una vida sin asesinatos? Si pienso en la muerte incluso dormido, después de… tantos trabajos finalizados, ¿Por qué, si he matado a tanta gente?
-¿Por qué? - le pregunté a Hayato mirándole a los ojos. Parecía triste, muy triste.
-Simplemente porque no quiero que sufran más personas, como yo, que no mates a más gente es un bien que quiero hacerle al mundo. - En sus ojos veía que creía de verdad en sus palabras y sufría por la causa.
-No creo que yo sea el mayor de los problemas del mundo.
-No, pero eres uno de ellos.
-¿Y entonces, por qué no me matas? Sería mucho más fácil , y barato. - sonreí cuando dije fácil, era realmente difícil morir.
-No quiero matarte - dijo secamente, como si lo que yo había dicho fuese una atrocidad.
-¿Por qué no? Te he torturado, te he destrozado la vida, tengo una daga en el cuello de tu padre y sabes muy bien que soy el peor de los asesinos. ¿Por qué no?
Hayato sonrió, y su rostro llegó a ser incluso hermoso, hasta con la cicatriz que le cruzaba la cara.
-No quiero matarte, porque sé que en el fondo de tu corazón eres una buena persona.
-¿Yo? ¿Una buena persona? - Aquello era lo más gracioso que había oído - ¿Por qué crees esa estupidez?
-Porque cuando me capturaste hace unos años no me mataste, me dejaste vivir y me dijiste que apreciara mi vida.
-Puede que te dejara vivo, pero te torturé, mira que aspecto tienes. Ni siquiera sé por qué te dejé vivo.
-Yo si lo sé. Estabas con otros dos hombres y ellos querían matarme, pero tú no, le dijiste que era demasiado joven y los asesinaste, pero como no podías enviarme a casa así, me hiciste la cicatriz.
Yo me quedé sin palabras, no me acordaba de nada.
-Eso no demuestra que soy una buena persona - le dije al fin.
-¿Aceptas mi oferta?
-No sé, tengo que pensarlo.
-Tómate tu tiempo.
-Sólo cinco minutos.
-Mientras tanto ¿podrías soltar a mi padre?
Lo solté. La daga empezaba a hacer mella en la piel de Takahashi y tenia algunas gotitas de sangre.
No sabía lo que tenía que pensar, la elección era simple, vida normal o matanzas.
Mi corazón quería la vida, pero tenía miedo a que algo fuera mal .Pensé en mi rival, ¿qué diría ella en mi lugar? Ann diría dos cosas, una: iros a freír espárragos y dos: ¿cuándo nos vamos?
-Está bien. Acepto. -les dije.
Hayato sonrió alegremente y el viejo Takahashi miró a su hijo, después a mí y sonrió.
-Toma, en este mapa esta señalado tu futura casa, allí te esperarán el dinero y una sorpresa. - dijo Takahashi dándome un viejo papel. Miré el mapa y sonrió.
-Está lejos, tendré que cruzar los bosques.
Takahashi asintió y Hayato parecía algo preocupado, pero al fin habló.
-¿No quieres saber cuál es la sorpresa?
-No - dije sencillamente.
-¿Estás seguro? -preguntó Hayato.
-Si quisiera saberlo, ¿me lo dirías?-dije caminando hacia un matorral donde se encontraba mi mochila de viaje que siempre estaba a mano , le sonreí a aquella extraña criatura-mochila de nombre Ham-ham que nunca me abandonaba . La cogí .
-La verdad es que tengo órdenes de no decírtelo. -dijo Hayato sonriéndome - pero quiero saber si la sorpresa te hará daño o te hará bien.
-Tranquilo, sea lo que sea estaré preparado -le dije colocando mi mano sobre su hombro. Él sonrió aunque no muy convencido y me fui hacia el camino que conducía a mi nuevo y verdadero hogar. Y por primera vez tras mucho tiempo, me sentía feliz e inquieto por saber lo que ocurrirá. Corrí tan deprisa que no oí las palabras de Hayato:
- Lo dudo amigo, dudo que estés preparado.

sábado, 8 de octubre de 2011

Vestido de sangre

Oí un te quiero de sus carnosos labios , y sonreí emocionada y llena de aquel amor que sentíamos el uno por el otro .
Apreté el gatillo . La sangre empezó a salir a borbotones de ese músculo llamado corazón . Lo cogí antes de caer al suelo y lo rodeé con mis brazos , besé sus labios por última vez . Yo también te quiero , pronuncié con los ojos bañados en lagrimas .
Abandoné su cuerpo en la fría azotea donde nació nuestro amor .
Tiré el vestido rojo que él me había regalado .
Me subí al borde del tejado y me entregué desnuda al frío viento de un soñoliento Manhattan .