El taxista me habló amablemente , Lo siento no puedo seguir con el coche por
aquí .
Da igual, le contesté . Ya había llegado . Recorrí el último kilómetro corriendo por la verde pradera . El cielo azul me miraba expectante , deseando ver el final de aquella historia .
Me paré en seco al ver el borde del barranco donde la pradera desaparecía y el cielo se mezclaba con el mar .
Me dí la vuelta nerviosa , ¿ dónde podría estar?
¿ Me buscabas ? Me preguntó con su voz cristalina .
Siempre , contesté con una sonrisa , me dí la vuelta y allí estaba , mirando el mar infinito .
Entonces abrí los ojos , me desperté .
Algún día te encontraré , dije con los ojos en lagrimados y toda la esperanza de mi corazón .
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