Por encima de mí , la cárcel de Santa Cruz se elevaba hasta los cielos desafiante , encarcelando en ella a miles de pobres desgraciados , la mayoría de ellos inocentes .
Sin mirar atrás empecé a correr como alma que lleva el diablo . Corrí por ella , y por todo el mal que me habían hecho , corrí por miedo , temeroso de volver a aquel lugar que era el mismo infierno .
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